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Un correcto aporte de nutrientes es necesario para mantener un estado de salud equilibrado. Y aunque por medio de la alimentación solemos percibir un buen nivel de vitaminas y energía, recurrir a otros mecanismos como complementos vitamínicos para obtener los niveles adecuados es posible y recomendable.

Por eso, hoy te queremos hablar sobre los complementos vitamínicos como un mecanismo para que tu organismo obtenga un mayor aporte de nutrientes, vitaminas y energía.  

¿Qué son los complementos vitamínicos?

Son preparados artificiales que poseen vitaminas. Su consumo se recomienda cuando se enfrenta una carencia de vitaminas a causa de una deficiente alimentación u otros motivos que incrementan las necesidades de energía y nutrientes del organismo. Por ejemplo, la continua práctica de disciplinas deportivas o llevar una rutina estresante. 

Aunque actúan a favor del cuerpo en caso de necesidad elevada, los especialistas recomiendan no automedicarse ni consumir los complementos vitamínicos de manera deliberada. Pues también pueden presentar efectos adversos al organismo a consecuencia de que está en óptimos niveles de vitaminas, de modo que no necesita más agregados. 

¿Para qué sirven?

El campo de uso de los complementos vitamínicos es amplio, por ende, sirven para hacer frente a distintas problemáticas vinculadas a los nutrientes. Por ejemplo: 

  • Para subsanar una carencia de vitaminas, nutrientes y energía. 
  • Para fortalecer al organismo en caso de entrenamientos físicos intensos. 
  • Para aumentar el aporte de nutrientes en caso de seguir una dieta exigente. 
  • Para reponer el aporte que no es posible obtener por medio de la alimentación. 
  • En caso de mujeres embarazadas, para fortalecer el desarrollo del feto. 

¿Cuáles son sus beneficios?

Los complementos vitamínicos, también conocidos como complementos nutricionales, aportan diversos beneficios al organismo cuando se toman de forma moderada y con previa autorización del médico de cabecera. 

Pues, aunque son complementos que se pueden encontrar en una farmacia común sin prescripción médica, consumirlos es una decisión responsable en caso de que realmente no se necesite al contar con buenos niveles de vitaminas. 

De igual forma, no dejan de ser beneficiosos para la salud. Repasemos sus principales bondades:

  • Fomentan una óptima absorción de los nutrientes esenciales. 
  • Optimizan la concentración mental. 
  • Agilizan el metabolismo. 
  • Fortalecen la musculatura. 
  • Subsanan los daños en los tejidos. 
  • Aumentan la producción de energía. 
  • Fortalecen las uñas, la piel y el cabello. 
  • Ayudan a equilibrar la alimentación. 

 

Ahora que los conoces, ¿Listo para aprovechar todos los beneficios que pueden ofrecerte? ¡Te asesoraremos!